no es más rico el que más tiene, sino el que menos necesita
Ayy.. Pues sí. Que gran demostración de inteligencia con tan pocas palabras. Que derroche de sabiduría el tuyo Agus. Que atemporalidad tiene la famosa frasecita.
Que estamos en crisis es un hecho. Sin embargo, una pequeña luz de esperanza se encendió tras la presentación de las nuevas promesas, de los geniales proyectos y de una inauguración triunfalista capaz de revolverle el estómago al más pintao. Y eso que, después de tantos años de entrenamiento, ya lo teníamos acostumbrado a digerir lo indigerible. Que qué tiene eso que ver con el Santo? Y yo que se, será simple asociación de ideas (o de letras).
En mi opinión, y no digo humilde, porque la humildad, lo mismo que la humanidad, me la reservo para quien se la merece y procuro, casi siempre, no malgastarlas inútilmente con ciertos seres (in)humanos dotados de una carencia total de auténtico liderazgo y de acierto, que adornan, en la mayoría de los casos, con una prepotencia superlativa y un afán, casi enfermizo, de querer figurar a pesar de que ni siquiera den la talla como figurantes.
Estos seres, pertenecen a una raza, a la que, por cierto, hay que echar de comer aparte, que cada día, para nuestra desgracia, está más extendida. Hasta no hace mucho existía la teoría de que eran mutaciones genéticas espontáneas, sin embargo dicha teoría ha quedado en entredicho dado que cada vez es más habitual encontrar a varios de estos especímenes formando parte de la misma familia. Se les puede reconocer porque tienen una tendencia natural a agruparse en clanes, aunque ellos prefieran denominarlos Clubs Privados, y una obsesiva monomanía por ostentar puestos de mando desde los que, haciendo alarde de sus atributos, imponer mediante un estado de terror, verdaderas aberraciones en lugar de, como sería lo lógico dada la situación económica y las posibilidades, concentrar todos sus esfuerzos en encontrar una salida viable en lugar de dedicarse al “acoso y derribo” y a hacerle la vida imposible a las únicas personas , lease personal, capaces de mantener a flote lo insostenible.


















